viernes, 12 de agosto de 2011

Mas vivo, el desierto.

Se que aún no logras percibir vida en mi ser. Que el sol me hace parecer reseco y en las noches te parezco frío como cadáver, que abrazas una mata de zacate. Que mi tacto te parece de nopal, incluso mis labios te dejan gusto de tuna. Que como desierto y que transpiro arena, que el alma se me cubrió de espinas y mis ojos te parecen las últimas dos gotas del rocío de la mañana.
¿Es acaso que no notas mi escencia de liebre y mi espíritu cimarrón? ¿Mi voluntad de tortuga? ¿No te dicen algo los insectos en mi vientre? Sabes que mis neuronas son nidos para toda clase de rapaces aves. Además los lagartos me dan vida con su recorrerme diario. Tengo un escorpión en medio del pecho y una serpiente anida entre mis piernas.

sábado, 30 de abril de 2011

No fumes en la cama.

De mi cadáver, entre las uñas hallaron ceniza de fumador pasivo y lo que acaricié de tu pelo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Idilio de la isla y el agua.

Terriblemente enamorada, la Tierra se estremeció en su punto mas ardiente. Y lanzó sus brazos sobre su esbelto enamorado, brazos de agua que inundaron un instante las riberas de su cuerpo y dejaron las marcas de un amor de cientos de años. Su corazón atómico explotó al sentir tanto calor, calor desatado por el agua, agua desatada por amor.

jueves, 17 de febrero de 2011

martes, 18 de enero de 2011

No tengo alas

Yo también me precipito y trueno y me oscurezco. Rasgo el ocaso y soy el invierno en mi nueva isla